Por Phil Stewart y Dmitry Antonov

WASHINGTON/MOSCÚ, 2 feb (Reuters) – Estados Unidos enviará unas 3.000 tropas más a Polonia y Rumanía para reforzar a los aliados de la OTAN en el este de Europa, ante lo que Washington describe como una amenaza rusa de invadir Ucrania, dijeron el miércoles funcionarios estadounidenses.

Rusia, por su parte, mostró que no está de humor para acuerdos burlándose de Reino Unido, al acusar al primer ministro Boris Johnson de estar «totalmente confundido» y ridiculizar a los políticos británicos por su «estupidez e ignorancia».

Moscú ha concentrado más de 100.000 soldados cerca de las fronteras de Ucrania. Niega cualquier plan para invadir a su vecino, pero dice que podría tomar medidas militares no especificadas si no se cumplen sus exigencias, incluida una promesa de la OTAN de no admitir nunca a Kiev.

Según el Pentágono, un escuadrón Stryker de unos 1.000 militares estadounidenses con base en Vilseck (Alemania) será enviado a Rumanía, mientras que unos 1.700 militares, sobre todo de la 82ª División Aerotransportada, se desplegarán desde Fort Bragg (Carolina del Norte) a Polonia. Otros 300 militares se trasladarán desde Fort Bragg a Alemania.

El portavoz del Pentágono, John Kirby, afirmó que el objetivo es enviar una «fuerte señal» al presidente Vladimir Putin «y, francamente, al mundo, de que la OTAN es importante para Estados Unidos y para nuestros aliados».

«Sabemos que también le molesta la OTAN. No lo ha ocultado. Estamos dejando claro que vamos a estar preparados para defender a nuestros aliados de la OTAN si se llega a eso. Esperemos que no se llegue», agregó.

El ministro de Defensa polaco, Mariusz Blaszczak, dijo en un tuit que «reforzar la presencia estadounidense en Polonia con 1.700 soldados es una fuerte señal de solidaridad en respuesta a una posible agresión rusa contra Ucrania».

Los esfuerzos por lograr una solución diplomática han fracasado en las últimas semanas, ya que los países occidentales calificaron como inválidas las principales demandas rusas y Moscú no ha dado señales de que vaya a retirarlas.

Los insultos de Rusia contra Reino Unido, que ha mantenido una posición dura en las últimas semanas, fueron cáusticos incluso para los estándares cada vez más confrontacionales del Kremlin.

Preguntado por los planes de una llamada telefónica entre Putin y Johnson, el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, dijo: «Tiene sentido hablar con cualquiera. Rusia y el presidente Putin están abiertos a comunicarse con todo el mundo. Incluso con alguien que está totalmente confundido, está dispuesto a dar explicaciones exhaustivas».

Johnson, que canceló una llamada con Putin el lunes para responder a preguntas en el Parlamento sobre las acusaciones de que su personal violó las normas de confinamiento por el COVID-19, visitó Kiev el martes, donde acusó a Rusia de apuntar con una pistola a la cabeza de Ucrania.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia se burló de la ministra de Asuntos Exteriores de Johnson, Liz Truss, por decir que Londres estaba enviando suministros a sus «aliados bálticos a través del Mar Negro», dos masas de agua que están en lados opuestos de Europa.

«Señora Truss, su conocimiento de la historia no es nada comparado con su conocimiento de la geografía», escribió la portavoz de la cancillería rusa, Maria Zakharova, en una entrada de su blog. «Si alguien necesita ser salvado de algo, es el mundo de la estupidez e ignorancia de los políticos británicos».

OSO CONTRA ZORRO

El Kremlin no se reservó su ingenio solo para Reino Unido. Tras señalar que la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, comparó a Moscú con un zorro gritando desde lo alto de un gallinero, Peskov dijo: «En realidad, siempre es tradicional comparar a Rusia con un oso. Pero un oso no puede subirse a un gallinero. Es demasiado grande y pesado».

Los cruces de declaraciones ocurrieron un día después de que Putin habló públicamente de la crisis de Ucrania por primera vez este año. En sus declaraciones, expuso una visión del mundo en la que Rusia se veía obligada a protegerse de la agresión de Estados Unidos, que intentaba atraerle a la guerra insistiendo en la posibilidad de que Ucrania se una a la OTAN.

«Ya está claro (…) que las preocupaciones fundamentales de Rusia fueron ignoradas», dijo Putin el martes. Describiendo un escenario en el que Ucrania se uniera a la OTAN y atacara a las fuerzas rusas, preguntó: «¿Debemos entrar en guerra con el bloque de la OTAN? ¿Alguien lo ha pensado? Aparentemente no».

Washington y sus aliados han rechazado las dos principales exigencias rusas: que se prohíba a Ucrania entrar en la OTAN y que se revoquen los despliegues de tropas en los países del este de Europa que se unieron a la alianza tras la Guerra Fría.

El periódico español El País publicó lo que asegura que es una copia filtrada de una respuesta estadounidense a las demandas rusas, en la que Washington ofrecía conversaciones con Moscú para llegar a un acuerdo para que ambas partes se abstuvieran de estacionar misiles ofensivos o tropas en Ucrania.

(Reporte adicional de Doina Chiacu, Alexander Marrow, Andrew Osborn y Robin Emmott; escrito por Peter Graff; editado en español por Carlos Serrano)

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